Bandujo (Banduxu) no es solo una aldea; es una cápsula del tiempo. Suspendida en las montañas de Proaza, esta joya medieval nos recibe con torres defensivas, escudos de linajes antiguos y el silencio de un pasado que se niega a desaparecer. En este relato, subimos por la senda del río Regueirín para descubrir por qué es uno de los pueblos mejor conservados de toda Asturias.
Entre el verde infinito de los montes y el murmullo constante del río Regueirín se asienta Bandujo. Situado en el concejo de Proaza, este enclave conserva un trazado donde las torres, los hórreos y las caleyas empedradas narran historias de la Edad Media y de familias poderosas como los Tuñón, Miranda y Bandujo, cuyos blasones siguen custodiando las fachadas de piedra. 🏰
🏰 El barrio del Palacio y sus Torres
El barrio conocido como El Palacio es el epicentro histórico del pueblo. Allí se alzan dos construcciones que definen su silueta: una torre circular, emblema absoluto de la aldea, y otra más sobria y cuadrada. Ambas nos hablan de un pasado donde la vigilancia y la defensa eran vitales para controlar el acceso al valle. Desde estos puntos, la vista ayuda a comprender la importancia estratégica que tuvo Bandujo siglos atrás.
🌿 Patrimonio Rural: Hórreos y Memoria
Caminar hacia la Iglesia de Santa María es encontrarse con el alma agrícola de la comarca. Bandujo presume de una concentración excepcional de hórreos y paneras centenarios. El conjunto se completa con el lavadero tradicional, el molino y un cementerio único, asomado a la loma, que aporta un aire de serenidad austera propio de la montaña asturiana.
✨ La Leyenda de la Dama de Banduxu
La tradición oral cuenta que en la torre vivió una dama enamorada de un joven campesino. Su amor, prohibido por los linajes de la época, terminó en tragedia cuando el muchacho fue enviado a morir en las canteras. Dicen los vecinos que, en las noches de niebla, una silueta blanca aparece en lo alto de la torre, mirando eternamente hacia el camino por el que partió su amado. Es la Dama de Banduxu, un misterio que se susurra entre las sombras de las caleyas. 👻
🥾 Cómo llegar: El camino del esfuerzo
Aunque se puede llegar por carretera, la experiencia auténtica es subir a pie desde la Senda del Oso (km 21). Son aproximadamente 3 kilómetros de ascenso junto al río Regueirín. Es una subida "pindia" y en zigzag que requiere buen calzado, pero la recompensa de ver aparecer las torres entre el bosque es inigualable.
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